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Cae la ‘Chinda’, matriarca del narcotráfico en Honduras

La imagen hecha pública podía engañar a primera vista. La señora tenía aspecto de ama de casa rural, sencilla. Pero estaba esposada y custodiada por fuerzas policiales de elite. Era Herlinda Bobadilla, la ‘Chinda’, matriarca de un temible clan familiar al narcotráfico en Honduras.

Se trata de la actual líder del clan Montes Bobadilla, señalado de controlar el Caribe hondureño y de mover hasta México la droga producida en Colombia, para su posterior distribución en Estados Unidos y, presuntamente, el cada vez más demandante mercado europeo.

Bobadilla fue detenida el pasado fin de semana, apenas unos días después de que el Gobierno de Estados Unidos ofreciera cinco millones de dólares de recompensa para quien aportara alguna información que condujera al arresto de la llamada Reina de la cocaína en Honduras.

Bobadilla es considerada la líder del clan Montes Bobadilla, señalado de controlar la zona del Caribe hondureño, donde, mediante sus nexos con carteles de la droga en Colombia y México habrían logrado despachar miles de kilos de cocaína hacia EE. UU.

En el operativo murió uno de sus hijos, Tito Montes, mientras que otro de sus hijos, Juan Carlos, habría logrado huir de la presión de las autoridades, que todavía lo están buscando.

Pero la imagen de Herlinda -quien tiene 61 años y fue esposada y trasladada en un helicóptero policial desde la región de Colón, donde fue capturada, a la capital Tegucigalpa- despertó múltiples preguntas sobre su identidad.

El clan Montes Bobadilla tiene sus orígenes en Colombia, especialmente ligado al otrora famoso pero ya extinto Cartel de Cali.

Para ellos trabajaba Pedro García Montes, un hondureño encargado de pagos y otros negocios. Mientras desarrollaba esta labor, comenzó a crear zonas de carga, descarga y transporte de droga en la zona Caribe de su país.

Con el tiempo, el negocio fue creciendo. En 2004, García Montes fue asesinado en Cartagena y el control de estas operaciones en Honduras fue asumido por uno de sus familiares, Alex Adán Montes Bobadilla.

Entonces, para ayudarle a fortalecer su posición dentro del clan, Alex Adán decide traer a un familiar de confianza: Herlinda Bobadilla.

La mujer había nacido en octubre de 1961 en la localidad de Macuelizo, a unos 290 kilómetros de Tegucigalpa, pero vivía con su familia en la región de Colón, en el norte, donde se concentraban las operaciones del clan.

Según las autoridades hondureñas, Herlinda se había casado con Alejandro Montes Alvarenga y tenían seis hijos. Tres de ellos -Alejandro (más conocido como Tito), José Carlos y Noé- se metieron de lleno a trabajar en el grupo criminal.

Ella habría colaborado activamente en varias operaciones internas del clan en la región de Colón.

Las autoridades hondureñas señalan que Herlinda Bobadilla es la propietaria de decenas de viviendas en el municipio de Limón, área de influencia del clan.

El portal periodístico Insight Crime afirma que esta región hondureña es estratégica para el transporte de la droga que traen carteles sudamericanos, especialmente de Colombia, para llevarla hasta Guatemala, donde es recogida por los carteles mexicanos que finalmente la introducen a EE.UU.

En 2014 se dio un cambio de mando tras la muerte de Alex Adán en prisión. Allí asumió el control Noé Montes Bobadilla, el tercer hijo de Herlinda, pero éste fue capturado en 2017 y extraditado a EE.UU. dos años después.

Aquí es el momento, de acuerdo con las autoridades de EE.UU., en que ella, junto a sus hijos Tito y José Carlos, toma el liderazgo del clan. No solo eso: aumenta las operaciones de transporte e incluso, de acuerdo a documentos del gobierno hondureño, se implica en la siembra de la hoja de coca para producir sus propios cargamentos.

«Sus roles de liderazgo en la organización narcotraficante Montes han crecido significativamente desde el arresto en 2017 y la extradición a Estados Unidos en 2019 del tercer hijo de Herlinda, Noé Montes Bobadilla», dice el comunicado del departamento de Estado de mayo de este año, cuando ofreció la recompensa de US$5 millones por cada uno de los tres cabecillas del clan.

Expansión y persecución
Aunque fue tras la captura de Noé y su posterior extradición cuando se dio el ascenso de Herlinda Bobadilla (también conocida como Erlinda Montes Bobadilla o alias la Chinda), lo cierto es que el gobierno de EE.UU. ya estaba detrás de ella.

En 2015, un tribunal estadounidense del estado de Virginia la había acusado a ella y a sus hijos de transporte de cocaína y otros delitos relacionados.

Es allí cuando comienza una persecución directa al clan. En 2017 ocurre la captura de Noé, pero también se inicia un proceso de extinción de dominio a las propiedades de Herlinda Bobadilla en Honduras.

Cerca de 40 propiedades, ubicadas en su mayoría en la provincia de Colón, fueron entonces incautadas por el gobierno hondureño.

Pero realmente el paso definitivo se da con la oferta de US$5 millones por cada uno de los integrantes de la familia, incluida Herlinda, el pasado 2 de mayo.

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